El poder de los medios en el debate político Responder

DEMOCRACIA: El periodismo es uno de los pilares fundamentales para el mantenimiento del sistema democrático. Sin periodismo no puede haber ciudadanos informados y, sin una ciudadanía informada, el abuso de poder es una mera cuestión de tiempo. Pero, ¿quién vigila al vigilante? La libertad de expresión y el poder mediático conllevan una responsabilidad ineludible para con la sociedad. La posición de poder de los medios en la era de la información no se somete a ningún equilibrio y, sin equilibrio, el poder tiende a expandirse. Cómo sujetarlo sin caer en la censura es uno de los grandes dilemas de nuestra sociedad.

Álvaro M. Barea Ripoll

Periodismo. Fuente: Esther Vargas. Flickr.com

Periodismo. Fuente: Esther Vargas. Flickr.com

Los medios de comunicación juegan por definición un papel esencial en una democracia. Sirven no sólo como elemento de control sobre los poderes públicos y privados desde la sociedad civil, sino también como factor de cohesión sociocultural y, más importante aún, como agente informativo y pedagógico fundamental para una ciudadanía informada y capacitada para ejercer sus derechos y obligaciones para con la democracia. No en vano Más…

A pesar de la “insistencia” de las encuestas, no habrá gobierno del PP Responder

OPINIÓN: El presente artículo proyecta el posible resultado de las elecciones generales españolas más allá de las encuestas. El análisis propuesto tiene en cuenta cuestiones como la alta competitividad de la elección, los resultados de las últimas autonómicas, una mayor participación electoral y las grietas del bipartidismo en las pequeñas circunscripciones. Todo lo cual nos informa que Rajoy no volverá a gobernar.

Eduardo Alvarado Espina

Desde hace unos meses se viene difundiendo reiteradamente en los medios que, a pesar de los recortes sociales y la corrupción, el PP sería el partido más votado el 20D, que Ciudadanos llegaría a convertirse en la segunda fuerza electoral, y que el porcentaje de indecisos supera cualquier registro anterior. Los barómetros de hace un par de semanas –CIS, Sigma Dos, Metroscopia– pronostican un resultado similar. No obstante, las últimas encuestas dan cuenta de una “remontada” de Podemos acompañada de una caída de Ciudadanos, una mayor cercanía entre PSOE y los partidos “emergentes”, y un descenso en la intención de voto al PP. Pero ¿son reales estas proyecciones? ¿Qué fiabilidad pueden tener? ¿Tienen la intención de incidir en el voto de los indecisos?

La intención del CIS de incidir en los indecisos

En primer lugar, no se conoce en la reciente historia democrática española un barómetro del CIS con intención de voto que se publique a dos semanas de unas elecciones generales. Cierto es que la situación es excepcional, porque el Gobierno convocó la cita electoral interesadamente la última semana de diciembre, pero ello no justifica que esta institución pública modifique sus procedimientos sin un criterio claro. En su página web se puede leer lo siguiente: Más…

Cataluña, 27-S: la canción del verano Responder

DEMOCRACIA: El encaje de Cataluña en el conjunto de España es una cuestión que afecta de manera estructural la política nacional –o plurinacional, para no herir sensibilidades— española. Es por ello que el desafío soberanista catalán aparece repetida y frecuentemente en la agenda política española, especialmente desde la deriva independentista del gobierno de CiU liderado por Artur Mas.

Álvaro M. Barea Ripoll

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Espectáculo aéreo con las banderas española y catalana. Fuente: Wikipedia.

 

A estas alturas se ha escrito mucho acerca de la cuestión soberanista catalana, entendida en términos simplistas como el conflicto político mantenido por los actores políticos que apoyan la independencia de Cataluña y los actores que apoyan la permanencia de ésta en el conjunto de España. Sea cual fuere la relación psicosocial y/o político-jurídica entre los catalanes y el Más…

El gran laboratorio político Responder

DEMOCRACIA: La renovación de representantes en 13 autonomías y en todos los ayuntamientos el 24 de mayo hizo evidenciable un cambio en el mapa electoral y las instituciones políticas (…) y darán inicio a un nuevo proceso político que puede acabar con la composición bipartidista del poder: los resultados del laboratorio de cambio político en que se ha convertido España en el último tiempo.

Eduardo Alvarado Espina

Una urna electoral durante los comicios presidenciales franceses de 2007 | Fuente: Rama

Una urna electoral durante los comicios presidenciales franceses de 2007 | Fuente: Rama

Las elecciones llevadas a cabo en España en 2011 no tuvieron ningún grado de Más…

Españoles, el bipartidismo ha muerto 2

DEMOCRACIA: Los andaluces han hablado y han decidido que quieren cambio. El PSOE consigue mantenerse como primera fuerza política, pero se queda a 7 escaños de la mayoría absoluta y Podemos irrumpe con máxima fuerza, obteniendo 15 asientos de los 109 del Parlamento andaluz. El partido del actual Gobierno del país, el Partido Popular, sufre una dura caída y pierde 17 escaños, cayendo al 26% de los votos.

Tamara Fariñas R.

elecciones

El «ciclón» del partido más joven del país ha hecho destrozos en el Parlamento andaluz en la primera cita electoral que vive España en un año que parece que será el año del cambio. A pesar de que Podemos se creó hace poco más de un año, prácticamente todos los sondeos lo colocaroncomo primer partido en intención directa de voto de cara a los comicios generales que se celebrarán, previsiblemente, a finales de 2015. Andalucía, primera comunidad autónoma que se enfrenta a una votación nacional con este nuevo actor sobre el tablero político, ha servido para poder decir, con más seguridad de la que se podía tener antes, que el bipartidismo en España va camino de pasar a la historia. 

Los socialistas de Susana Díaz han logrado mantener la mayoría, aunque no absoluta, ya que sólo han conseguido más de un Más…

Europa 2015: El año de la encrucijada 6

DEMOCRACIA: Europa se encuentra en un año crucial. En 2015 están convocados, por el  momento, 15 procesos electorales, 9 de los cuales serán elecciones generales que pueden alterar el actual equilibrio de fuerzas y amenazar los rasgos estructurales del espíritu europeo. No se trata sólo del modelo económico, sino también del modelo social, político y geográfico. Europa puede estar a punto de cambiar y aún no se sabe hacia dónde. 

Álvaro M. Barea Ripoll

Calendario electoral 2015 en países miembros de la UE / Elaboración propia. Fuente: Passim

Uno de los hechos inexorables de la vida es que el futuro —ya sea a corto, medio o largo plazo—es, en mayor o menor medida, una incógnita y debemos lidiar con esa incertidumbre en nuestro presente, en nuestro día a día. Lo mismo ocurre con aquello que depende de nosotros, y más incierto aún resulta aquello que depende de más de una persona. Cuanta más gente, menos claro. Esta idea es el fundamento de cualquier tipo de análisis predictivo de cualquier aspecto de la política, de ahí que la inmensa mayoría de los análisis políticos con fundamento se orienten al pasado o al presente.

No podemos, por tanto, asegurar cómo será la Europa de 2016, pero podemos Más…

La batalla del 9N en el campo de la opinión pública 1

OPINIÓN: El 9N ya ha pasado. La tensión jurídico-política por la celebración del proceso de participación ciudadana en forma de consulta popular sobre el futuro político de Cataluña se ha mantenido hasta el último momento con la anulación del proceso y la desobediencia de las instituciones catalanas. El escenario post 9-N consiste en una lucha por la opinión pública entre el independentismo y el unionismo; una lucha en la que poco interesan los hechos tal y como han acontecido.alvaro

Álvaro M. Barea Ripoll

El pasado 9 de noviembre tuvo lugar en Cataluña un proceso de participación ciudadana que bien puede suponer un fiel reflejo de su compleja realidad sociopolítica. Si bien por un lado era una manifestación política cargada de simbolismo que debería poder acogerse al derecho de lalibertad de expresión, era también un acto político ejecutado por las instituciones catalanas del Estado que contravenía el ordenamiento jurídico, incurriendo incluso en la desobediencia al tribunal más alto del país. Debido, precisamente, a esa maraña explicativa en la que categorizar el proceso del 9N, las interpretaciones a sus resultados también son confusas y múltiples.

Por un lado, el soberanismo catalán se congratula de haber conseguido no sólo llevar a cabo un ejercicio democrático de participación popular, sino también del 80,76% de votos a favor del Sí-Sí, que se traducen en un apoyo a la independencia de Cataluña. Por otro lado, el «constitucionalismo» —entendiéndose como el colectivo catalán y del resto de España contrario al 9N— se aferra  a la ilegalidad de la consulta para restar importancia a los argumentos de los sectores soberanistas. En este sentido, los titulares de prensa el 10 de noviembre variaban desde el triunfalismo hasta la acusación delictiva pero, más allá de la batalla de opinión, destaca el hecho de que ambas posturas están siendo hipócritas en sus argumentos.

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La consulta catalana: un hito político para el relato nacionalista 3

64291_10151481708268718_2030806900_nOPINIÓN: Como ya hizo Escocia en su momento, el pasado 9 de noviembre Cataluña celebró una consulta sobre la independencia, aunque sin contar con la autorización legal para ello. Después de que el Tribunal Supremo ilegalizara el referéndum, la Generalitat decidió seguir adelante con una votación que no sería vinculante. De los cerca de seis millones de catalanes y residentes que podían votar, más de 2 millones se acercaron a las urnas en la primera jornada de una consulta que durará unos días más.

Eduardo Alvarado Espina

Los nacionalismos hoy en día tienden a ser periféricos –en el sentido intelectual– vengan de donde vengan. Sus maneras diferenciadoras resultan insensatas para construir sociedades democráticas incluyentes. Sus intereses burgueses van en contra de las necesidades de lamayor parte de la población de un país. Sus objetivos –Estado nacional y la autodeterminación– son de otra época. Los catalanes que participaron y los que no lo hicieron en la consulta del 9 de noviembre, en su gran mayoría, no se encuentran motivados por esta descripción, pero sí lo están el Gobierno de la Generalitat y el Gobierno de España. El nacionalismo es una reacción «solidaria» ante un enemigo común. Es una ideología que necesita del conflicto para desarrollarse, aunque éste sólo sea potencial. La adscripción a una lucha ideológica entre nacionalismos, entre la legalidad y la legitimidad de dos grupos excluyentes, es una de suma cero. Más…