La consulta catalana: un hito político para el relato nacionalista 3

64291_10151481708268718_2030806900_nOPINIÓN: Como ya hizo Escocia en su momento, el pasado 9 de noviembre Cataluña celebró una consulta sobre la independencia, aunque sin contar con la autorización legal para ello. Después de que el Tribunal Supremo ilegalizara el referéndum, la Generalitat decidió seguir adelante con una votación que no sería vinculante. De los cerca de seis millones de catalanes y residentes que podían votar, más de 2 millones se acercaron a las urnas en la primera jornada de una consulta que durará unos días más.

Eduardo Alvarado Espina

Los nacionalismos hoy en día tienden a ser periféricos –en el sentido intelectual– vengan de donde vengan. Sus maneras diferenciadoras resultan insensatas para construir sociedades democráticas incluyentes. Sus intereses burgueses van en contra de las necesidades de lamayor parte de la población de un país. Sus objetivos –Estado nacional y la autodeterminación– son de otra época. Los catalanes que participaron y los que no lo hicieron en la consulta del 9 de noviembre, en su gran mayoría, no se encuentran motivados por esta descripción, pero sí lo están el Gobierno de la Generalitat y el Gobierno de España. El nacionalismo es una reacción «solidaria» ante un enemigo común. Es una ideología que necesita del conflicto para desarrollarse, aunque éste sólo sea potencial. La adscripción a una lucha ideológica entre nacionalismos, entre la legalidad y la legitimidad de dos grupos excluyentes, es una de suma cero. Más…

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El independentismo catalán, más allá del ruido mediático 1

MUNDO: El auge independentista del nacionalismo catalán ha sido objeto de observación nacional e internacional. ¿A qué se debe este apogeo y cómo se desarrollará?

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 Cristina Saiz Brugés

Manifestación por las calles de Barcelona en favor de la independencia de Catalunya durante la Diada. Fuente: teinteresa.es

Manifestación por las calles de Barcelona en favor de la independencia de Catalunya durante la Diada. Fuente: teinteresa.es

Situándonos en 2010, en un contexto donde la crisis empezaba a dejar huella y con una Generalitat endeudada, Artur Mas ganó las elecciones con un programa más soberanista de lo que se vestía el anterior y un hegemónico pujolisme y mediante su punto estelar, el pacto fiscal – autonomía financiera para Cataluña -. Por pujolisme se entiende el gobierno de Convergència i Unió (CiU) que estuvo liderado por Jordi Pujol desde la transición española hasta 2003, delimitando así un sistema de partidos hegemónico (Sartori, 1976), y marcado por un nacionalismo catalanista conservador y autonomista. CiU aceptó y ayudó a forjar el sistema territorial saliente de la Constitución Española de 1978, el sistema autonómico, la viabilidad del cual pone hoy en duda. Más…