A pesar de la “insistencia” de las encuestas, no habrá gobierno del PP Responder

OPINIÓN: El presente artículo proyecta el posible resultado de las elecciones generales españolas más allá de las encuestas. El análisis propuesto tiene en cuenta cuestiones como la alta competitividad de la elección, los resultados de las últimas autonómicas, una mayor participación electoral y las grietas del bipartidismo en las pequeñas circunscripciones. Todo lo cual nos informa que Rajoy no volverá a gobernar.

Eduardo Alvarado Espina

Desde hace unos meses se viene difundiendo reiteradamente en los medios que, a pesar de los recortes sociales y la corrupción, el PP sería el partido más votado el 20D, que Ciudadanos llegaría a convertirse en la segunda fuerza electoral, y que el porcentaje de indecisos supera cualquier registro anterior. Los barómetros de hace un par de semanas –CIS, Sigma Dos, Metroscopia– pronostican un resultado similar. No obstante, las últimas encuestas dan cuenta de una “remontada” de Podemos acompañada de una caída de Ciudadanos, una mayor cercanía entre PSOE y los partidos “emergentes”, y un descenso en la intención de voto al PP. Pero ¿son reales estas proyecciones? ¿Qué fiabilidad pueden tener? ¿Tienen la intención de incidir en el voto de los indecisos?

La intención del CIS de incidir en los indecisos

En primer lugar, no se conoce en la reciente historia democrática española un barómetro del CIS con intención de voto que se publique a dos semanas de unas elecciones generales. Cierto es que la situación es excepcional, porque el Gobierno convocó la cita electoral interesadamente la última semana de diciembre, pero ello no justifica que esta institución pública modifique sus procedimientos sin un criterio claro. En su página web se puede leer lo siguiente: Más…

Reino Unido, ¿se avecina tormenta? Responder

El resultado electoral de los recientes comicios británicos echa por tierra todas las previsiones, dibujando un nuevo mapa político del Reino Unido. Las casas de apuestas tuvieron un día agitado y, seguramente, unos pocos hicieron fortuna a costa de muchos. Los escenarios que resulten de esta nueva realidad  replantean la agenda futura de las islas británicas y, tal vez, de la Unión Europea.

Álvaro M. Barea Ripoll

El palacio de Westminster, sede del parlamento británico. / Fuente: Maurice

El palacio de Westminster, sede del parlamento británico. / Fuente: Maurice

El calendario electoral de 2015 no se detiene y ahora ha tocado el turno del Reino Unido. Los británicos estaban llamados a las urnas para resolver diversos dilemas. Por un lado, la cuestión escocesa seguía atascada tras el apretadísimo referéndum de 2014 al no haber progresos significativos en la transferencia de competencias desde Londres a Edimburgo. Por otro lado, el auge del euroescepticismo trasladó el debate nacional no sólo a cuestiones de política migratoria, sino también a la propuesta de un referéndum de pertenencia de Reino Unido a la Unión Europea. Dicho auge movió al mismo Cameron a asumir el compromiso del referéndum sobre Europa si ganaba los comicios de 2015. Más…