En estos 90 días, ¿Qué hacemos?: Análisis político y social del Paro Nacional en Ecuador 2022.

Por: Andrea Serrano Paredes /  @AndreaBParedes1

Como parte de la diáspora que soy y mantiene sus lazos relacionales en Ecuador, considero que el Paro Nacional 2022 no supuso ninguna sorpresa, porque no son dos años de crisis e inestabilidad sino veintidós. Historia reciente que parte desde la dolarización con el Feriado Bancario (2000), tres presidentes en 7 años (2000-2007), dos mandatos de Rafael Correa (2007-2016), uno de Lenín Moreno (2016-2020), la pandemia por COVID-19 y un banquero-presidente, Guillermo Lasso (2021- actualidad).

La salida de Rafael Correa hacia Bélgica significó la finalización de un proceso como “La Revolución Ciudadana”, parte del proyecto llamado “El Progresismo Latinoamericano”, que terminó siendo resquebrajado por la traición de Lenín Moreno con la imposición de medidas neoliberales como, por ejemplo, la reducción de la inversión social. De igual manera, puso sobre la mesa que los movimientos sociales que orbitaban alrededor del correísmo, dependían de un líder único, y que la cooptación de líderes sociales en estructuras partidistas no reforzó las instituciones estatales ni a las organizaciones sociales. Así que Guillermo Lasso ganó la presidencia en un panorama de crisis institucional, de partidos, cuando cualquier cuestión ligada al correismo era condenado. En contraposición a lo anterior, se visibilizó a la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE) como organización social estructurada, capaz de generar movilización, discusión, agenda y sobre todo, capacidad de negociación con el gobierno desde su nacimiento hasta la actualidad.

Así, el Paro Nacional inició  el 13 de junio, liderado por la CONAIE, la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (FENOCIN), y el Consejo de Pueblos y Organizaciones Indígenas Evangélicos del Ecuador (FEINE), cuyas demandas se estructuraban en 10 puntos(1). Y que tuvo como resultado 18 días después: seis muertos confirmados, entre ellos cinco civiles, la victoria relativa de las demandas de estas organizaciones indígenas, la persecución política a Leónidas Izas como líder de la CONAIE, la promesa de un plazo de noventa días para la negociación y muchas dudas.

¿A que se refiere victoria relativa? Negociar con un gobierno que se ha caracterizado por apoyar a las élites económicas no es un hito menor. Sin embargo, de entre todas las demandas, la que realmente consiguió difusión fue la reducción de los precios de los combustibles, una bajada de solo quince centavos aunque originalmente se pedían cincuenta. Sin embargo, se dejaron de lado otras muchas reivindicaciones como el reclamo feminista del aborto libre, gratuito y seguro, cuestión ineludible en un país de profundas raíces conservadoras.

Todo esto condicionado por un discurso racista, clasista y de tintes profundamente coloniales, procedente del gobierno actual, que no solo criminaliza la protesta, sino que anima a la polarización social, instigando la persecución política de cualquier persona involucrada en las movilizaciones. Si la sociedad ecuatoriana ya estaba dividida por cuestiones raciales, esto hizo que aumentaran las tensiones y miedos entre la sociedad mestiza, afro y montubia e indígena. De esa manera, las protestas de extrema derecha formadas por personas blanco-mestizas, de clase media-alta en Quito, se sintieron validadas en el accionar gubernamental y dieron manga ancha al uso de armas en contra de los protestantes (2). De igual forma, generó lecturas reduccionistas sobre quienes llamaban a la protesta, igualando al correísmo con el movimiento indígena, cuando son organizaciones completamente diferenciadas en sus estructuras organizativas y mecanismos participativos.

“Este Paro no para”, sin embargo, las personas movilizadas volvieron a sus hogares y el gobierno de Guillermo Lasso aceptó las negociaciones mediadas por la Conferencia Episcopal del Ecuador. La ausencia del presidente en las negociaciones refuerza la idea de que este gobierno no está dispuesto a escuchar las peticiones, ni siquiera reflexionar sobre el intento de destitución a tan solo un año de su mandato por parte de la Asamblea Nacional. Por lo que no es de extrañar que las mesas de negociación se encuentren estancadas. A la par debería darse el desarrollo de la “Comisión de la Verdad” para el esclarecimiento de las muertes y violaciones de Derechos Humanos durante las movilizaciones, pero se vuelve casi imposible pensar que estas tendrán resultados verídicos.

Es evidente que existe una racialización de la lucha. No por el liderazgo de la CONAIE, FEINE y FENOCIN; sino porque quienes pusieron el cuerpo y la vida, en su mayoría son indígenas, y en el caso de que las negociaciones después de 90 días no resultasen fructíferas también serán quienes reciban las culpas. Siendo sincera, las mesas de negociación no son representativas del conjunto de la sociedad.

Por otro lado, no existen otras organizaciones con la misma capacidad de movilización, tampoco existe la voluntad política y fuerzas para crear un sistema de alianzas reales con estas organizaciones. Por ello, es necesario entender que no debemos idealizar procesos, liderazgos, ni organizaciones y en este caso tampoco, por lo que es fundamental volver a construir bases, reactivar movimientos sociales sin la necesidad de depender del partidismo y mando único, para la construcción de pluralidad de liderazgos, tanto en el Ecuador como su diáspora en el exterior(3).


(1) INFORME PRELIMINAR VIOLACIÓN DE DDHH EN ECUADOR EN EL MARCO DEL PARO NACIONAL 2022 | Alianza por los Derechos Humanos. (2022, 28 junio). Recuperado el 8 de Agosto de 2022, de: https://ddhhecuador.org/2022/06/28/documento/informe-preliminar-violacion-de-ddhh-en-ecuador-en-el-marco-del-paro-nacional

(2) Gaona, Y. (2022, 8 julio). #ParoNacionalEc2022: Informe sobre los derechos humanos durante los 18 días de protesta social. Inredh. Recuperado 8 deAgosto de 2022, de https://inredh.org/paronacionalec2022-informe-sobre-los-derechos-humanos-durante-los-18-dias-de-protesta-social/

(3) Actualización: Es necesario aclarar que a fecha 29 de septiembre de 2022, este plazo de tres meses terminó y las mesas de negociaciones siguen estancadas. Mientras tanto, el presidente Lasso sigue envuelto en una crisis institucional con el despido del ahora Ex Ministro de Interior, Patricio Carrillo, por el caso de feminicio de María Belén Bernal en instalaciones policiales.

Bibliografía

Andrea S. Paredes: Migrante ecuatoriana, feminista antirracista y anticolonial, estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Entre sus campos de estudio y acción se encuentra la situación de la población migrante en España, acceso a derechos políticos y sanitarios de personas en situación irregular, además del desarrollo del proyecto de comunicación podcast desde la diáspora con “¡Chulla vida! Diaspóricas”, como parte de una iniciativa colectiva de la Asociación de Estudiantes de Abya Yala en la UCM y el Laboratorio Ciudadano “lab tejedora”.
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