Negociaciones de paz con el ELN, los retos de la Paz total en Colombia – Entrevista al senador Ariel Ávila

Entrevista por: Edwin Ruiz / civis_civitatis

Puedes escuchar la entrevista completa aquí: Entrevista Ariel Ávila

Hablamos con el Senador Ariel Ávila sobre los retos de la implementación de la paz total y las negociaciones de paz con el ELN. También contamos con su análisis del nuevo escenario político regional de cara a las próximas elecciones. Estos y otros temas en la entrevista completa.

Algo que puede ser de particular interés para los seguidores de este espacio que proviene justamente de un escenario académico es la dicotomía entre la realidad y la teoría, cuéntanos cómo ha sido la transición del ámbito académico al ejercicio político.

Pues mire yo creo que son dos o tres transiciones diferentes, no es una sola transición, la primera transición es la de ser periodista, investigador crítico a ser un congresista, cualquiera pensaría “no pero bueno, el congreso hace control político, entonces en teoría es básicamente lo mismo”, pues no es lo mismo y no es lo mismo porque ya no todo es una decisión individual, no todo es cuando yo era periodista que sacaba una gran investigación, etc, y era una decisión mía, sino aquí son decisiones de partido, priorización de proyectos, priorización de temas, es decir todo termina siendo un cálculo y una negociación con los demás compañeros y compañeras de esta bancada. Entonces resulta ser un tema, esa transición es la que tal vez más me ha costado, de crítico investigador.

Hay una segunda transición que yo la vivo parcialmente, pero que hay otros compañeros y compañeras en el congreso que la viven más profundamente y es que nosotros toda la vida fuimos oposición y ahora somos gobierno y eso no ha sido fácil aprenderlo, de hecho mire el Centro Democrático, el partido de la derecha radical, en los cuatro años de Duque muchos de ellos no lograron entender esa transición de ser oposición a gobierno y aquí yo tengo miedo que nos pase lo mismo, es dramática esa transición.

Y tal vez la tercera transición que esa ha sido realmente la más fácil, es la de llevar toda la práctica que uno tiene a plasmarlo en reformas, en propuestas de reformas y esa ha sido relativamente fácil, digamos ahí uno se siente mucho más cómodo. Pero las dos primeras son las que más me ha costado.

Siguiendo con otros temas dentro de la historia política y social colombiana, la paz ha sido siempre un tema trascendental a la que se la ha dado distintos nombres en los años recientes: “Paz estable y duradera”, “Paz con legalidad” y hoy el nuevo gobierno nos habla de la “Paz total”, ¿qué es la paz total? Y ¿cómo se diferencia de la visión de paz que han tenido los gobiernos anteriores? y también ¿qué posibilidades hay de consolidarla?

La paz total son cuatro temas, lo primero de la Paz total es una negociación de paz con el ELN, que es la última guerrilla del hemisferio occidental y que es en lo fundamental un grupo con estatus de beligerancia, negociaciones con grupos guerrilleros ha habido muchas, entonces ahí no hay una gran diferencia, pero nos falta cerrar ese capítulo de la justificación política de la violencia.

El segundo componente de la Paz total que es relativamente novedoso, aunque no del todo, es el tema de sometimiento o aquí como en Colombia lo llaman acogimiento a la justicia con organizaciones criminales y del narcotráfico, en teoría eso digo yo es nuevo por la magnitud del fenómeno, pero también en la vida real hay una cosa en el código penal colombiano que se llama el principio de oportunidad, que existe en todos los países y es que un criminal, un corrupto se acoge a la justicia, reconoce el delito, entrega información y le rebajan la pena, entonces aquí no hay negociación política, aquí no hay estatus de beligerancia, lo único es un sometimiento, un acogimiento a la justicia, muy parecido al modelo norteamericano, entonces el criminal entrega información, entrega dinero y a cambio le reducen la pena, pero pues obviamente es novedoso solamente en el sentido de lo colectivo de las organizaciones, porque lo individual ya existe en el código penal.

El tercer componente de la Paz total es un tema de luchar contra las economías ilegales, nosotros podemos desmovilizar todas las organizaciones criminales que queramos, pero en un año esto va a estar mal otra vez porque hay mucha economía de guerra y hay boom de las economías de guerra por los altos precios del dólar, por el aumento del consumo, por lo que sea y tanto el negocio del narcotráfico como de la minería ilegal, como la trata de personas están en un boom, entonces hay que ofrecerle una alternatividad penal a los sembradores de coca y a los mineros ilegales.

Y el cuarto componente son los diálogos regionales que es básicamente que las comunidades asuman la planeación sobre su territorio y el desarrollo de los mismos, entonces esos son los cuatro componentes. ¿Hay alguna diferencia? Hay varias, pero también cuando uno mira lo que fue la desmovilización para, el acuerdo de paz con el M-19, con las FARC, pues ya de eso Colombia ha vivido mucho, es un proceso de aprendizaje, yo no digo que es diferente, todos esos son procesos acumulativos, Colombia cada vez aprende más del proceso anterior, Colombia cada vez mejora más, eso es más un proceso acumulativo.

Mencionas un punto que me parece fundamental y es el tema de las negociaciones de paz con el ELN y estas se han caracterizado por una constante dificultad para lograr avances y acuerdos efectivos, con un historial de tantas negociaciones fallidas y con la complejidad que supone su estructura orgánica, ¿tiene el gobierno actual el tiempo suficiente para la negociación e implementación de un eventual acuerdo de paz con el ELN?

Pues hombre yo creo que esa pregunta es como la pregunta del millón que todo el mundo se hace, que si vamos a alcanzar en cuatro años como para plasmarla más escamadamente la pregunta, ¿vamos a alcanzar en cuatro años? O ¿esto va a durar más? No sabemos cómo viene el próximo gobierno y todo puede ser otra vez un fracaso, entonces esa pregunta tiene como tres aristas:

La primera arista es la disposición del ELN de hacer la paz y yo creo que hay una alta disposición, pero además creo que la razón de ser del grupo guerrillero sobre la exclusión política de las izquierdas se acabó porque ya hay un gobierno de izquierda, la disponibilidad del gobierno yo creo que es total pero no sé si está en la capacidad de implementar todo lo que van a negociar, ahí es donde está como un tema, pero yo creo que hay disposición.

La segunda arista de esa pregunta es el mecanismo de la propia negociación y yo creo que uno no puede decir que con el ELN es más complejo, más difícil o que es una guerrilla más difícil que las FARC, es una guerrilla diferente, entonces esto no es bueno compararlo con lo que fue con las FARC, porque son dos cosas diferentes. Ahora, lo que sí es claro es que hay una necesidad de la bilateralidad, lo que sí es claro que aquí hay una necesidad de solucionar los temas con Cuba, pero yo creo que es bueno no compararlo para no afectarse.

Y lo tercero es que yo creo que es que hay una necesidad pragmática, práctica de esto y es: esto no puede coincidir con el calendario electoral, eso ya nos salió mal con el caso de las FARC al final del gobierno Santos, entonces yo no sé si vamos a acabar en dos años y medio pero si tardamos más de dos años y medios, tres años, pues eso va a salir mal es como la conclusión que se da, que no sé si alcancemos en ese tiempo vuelvo y repito, pero hacer coincidir la firma de un acuerdo con un calendario electoral es una cosa que sale mal, eso ya lo hemos visto.

En cuanto a las reformas, hemos visto un gobierno que empezó muy activo, las primeras semanas se ha visto un ejecutivo operativo, diligente al punto que ya empezamos a ver cambios no solo en el ámbito en el ejercicio político, sino también en el legislativo, no obstante, teniendo en cuenta lo ambicioso de los cambios que se prometieron en campaña y la complejidad del contexto político colombiano, nos surge una duda y es si ¿el gobierno tiene la capacidad política de implementar las reformas que se propone?, considerando además el pronóstico que hiciste hace poco en El Espectador respecto a que la coalición de gobierno solo tendrá dos años de duración.

Mire, como con la primera respuesta, es la primera vez que hay un gobierno diferente, yo creo que va a ser bueno, que va a ser mejor de lo que ha habido, pero digamos más allá, -todo el mundo tendrá una posición diferente- es un gobierno diferente, y en esa medida que es un gobierno diferente nosotros, el bloque alternativo es la bancada más grande en la historia de este país pero no somos ni siquiera la mitad, nosotros en la vida real sumando el Pacto Histórico, la Coalición Verde Centro Esperanza, los indígenas, Comunes, somos el 40%, entonces somos los más grandes pero no somos la mitad, y desafortunadamente o afortunadamente, la gente verá cómo lo mira, eso no nos alcanza para hacer las reformas que necesitamos, eso nos obliga a pactar con los partidos tradicionales y pactar significa negociar la reforma, entonces de entrada hay que negociar todas las reformas, eso significa que del 100% que queríamos aprobar vamos a aprobar menos, ahora ¿qué menos? No sé, ¿cómo va a ser la negociación? No sé, pero en los partidos tradicionales hay una tensión, hay una incomodidad de tener que hacer coalición de gobierno con nosotros y por eso yo le calculo a eso dos años, entonces sí, yo creo que como quedó el Congreso, nosotros tenemos que empezar a negociar todas las reformas, esa es la vida real de esto, pues así es la política, ¿no?

Precisamente hay una cosa y es que siempre se ha dicho que la política es dinámica y esta afirmación parece aún más cierta en la política colombiana, recientemente, como lo mencionabas ahorita, los grupos políticos que se oponían a la llegada del gobierno de Gustavo Petro hoy muestran abiertamente su simpatía con las propuestas del gobierno nacional, surge una cuestión y es ¿cómo puede este ser el gobierno del cambio con la presencia activa de los partidos políticos tradicionales?

Pues porque toca tenerlos a ellos para aprobar las reformas y si no, no se aprueban, el costo de eso es negociar las reformas. Vuelvo y repito, si nosotros hubiésemos sido más del 50% tenemos probabilidades de hacer las reformas pero ¡no fuimos!, ahora hay quienes dicen que eso es bueno en una democracia porque así evita la imposición como en la época Uribe que eso era una imposición de todo, sí, pero también es así, si nosotros no contamos con los votos de algunos partidos tradicionales no vamos a pasar nada y los partidos tradicionales no nos van a dar un cheque en blanco, hay que negociar porque así quedó el Congreso, así es la vida digamos, eso no se puede cambiar, entonces algunos dicen -ah pero entonces ¿por qué hablan con los partidos tradicionales y pactan con ellos?-, pero entonces ¿qué quieren? ¿Que no aprobemos nada?, así es el Congreso y toca hacerlo, lo otro es no hacerlo y entrar en una parálisis. 

Y yo en esto, yo creo que hay mucho activista en el periodismo, de donde vengo yo, que no entiende la política y va hablando cualquier barrabasada -perdóneme la expresión-, cualquier bobada, y no entiende que esto es un Congreso, hay que negociarlo, ¿cómo hacemos? No hay otra alternativa.

Hay un tema que se relaciona con este asunto y son las elecciones que se acercan, vemos que las elecciones presidenciales mostraron un nuevo panorama en lo que es la participación política de la ciudadanía y una marcada disposición por elegir el cambio, el comportamiento electoral podríamos decir que está dando muestras de una profunda transformación ¿cómo crees que incida esto en las próximas elecciones municipales y departamentales?

Yo creo que ese es el segundo round duro, yo creo que el verdadero cambio lo vamos a ver es en las regionales porque todos los tradicionales siguen teniendo el control de las gobernaciones y alcaldías, de la mayoría, ahí vamos a ver y además va haber una evaluación del gobierno Petro, yo lo llamaría es una elección de mitaca como en México o Estados Unidos, pero sí, es una evaluación, entonces ahí viene el verdadero debate, yo no me atrevería a decir nada porque vuelvo y repito, el gobierno Petro está arrancando y en un año pues ya habrá una evaluación y sabremos el impacto territorial de eso.

No quería despedirme sin preguntarle por un tema que es trascendental y es el asesinato de los líderes sociales, que ha sido uno de los problemas que más han preocupado a la opinión pública y distintas ONG nacionales e internacionales que han alertado el alto número de líderes y lideresas sociales asesinados en Colombia. Hoy tenemos un gobierno con voluntad política para enfrentar esta situación y una bancada de gobierno que en cabeza tuya y del senador Cepeda, ya han iniciado los trámites para un plan de emergencia, quería que nos contaras en qué consiste ese plan de emergencia que presentaron en la Comisión de Paz para la defensa de los líderes sociales.

Básicamente Colombia tiene 1.122 municipios, de esos 1.122 municipios más o menos unos 180, 200 tiene problemas de seguridad y de esos hay 65 donde se concentra la mayor ola de violencia y los mayores niveles de victimización a líderes, lideresas sociales, excombatientes o firmantes de la paz. El plan de emergencia es un plan para apagar incendios, ahí no hay prevención porque ya está muy mal la situación, prevención lo tenemos en otro grupo de municipios. En esos 65 estamos proponiendo medidas de emergencia a 29, por ejemplo crear un puesto de mando unificado para cada uno de esos municipios, por ejemplo establecer una responsabilidad policial y militar para proteger comunidades de forma directa y eso pues básicamente nos permite a nosotros es comenzar a calmar, si eso va a tener un buen resultado o no, todavía no sé, yo creo que sí, pero hay municipios que tienen la cosa muy salida de lo normal la situación de seguridad y en seguridad, yo que vengo de ese mundo de hacer libros y libros y estudios y consultor nacional e internacional yo sí le puedo decir que en seguridad no hay soluciones milagrosas, entonces comenzamos en las próximas horas tenemos el primer viaje al norte del Cauca y vamos a hacer el mejor esfuerzo por eso, sin lugar a dudas el mejor esfuerzo, yo espero que nos vaya bien, entonces en 65 municipios se van a implementar 29 medidas con un seguimiento constante y esperemos que de aquí a unos 6 o 7 meses comencemos a ver los resultados.

El senador Ariel Ávila es politólogo y Magíster en Sociología de la Universidad Nacional de Colombia, su ejercicio académico ha estado estrechamente relacionado con el conflicto armado, la violencia y el posconflicto. Se ha desempeñado como coordinador y subdirector en ONG y fundaciones como la Corporación Nuevo Arcoíris y la Fundación Paz y Reconciliación. Actualmente ha trasladado su conocimiento y experiencia académica a la arena política.

@ArielAnaliza

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